El control se refiere a la medición, seguimiento y corrección de las actividades y funciones de las diferentes áreas operacionales, con el fin de comprobar que la planificación realizada se cumple de acuerdo con lo establecido.
En este elemento se comparan los resultados reales obtenidos con los objetivos planteados, y se determina las funciones en las cuales se requieren medidas de corrección.
Si no existe planificación, no puede existir control; esto quiere decir que, si un emprendedor no realiza una adecuada planificación de su emprendimiento, el sistema de control interno difícilmente podrá funcionar, ya que no existirían las metas u objetivos a alcanzar.
Por ello, una vez establecidos los objetivos de la planificación, el emprendedor debe diseñar un sistema de control interno que establezca los mecanismos de medición para verificar que estos objetivos se vayan cumpliendo. Se deben realizar las proyecciones de ingresos, costos y gastos, lo cual se convierte en la primera herramienta de control. Si las ventas no se están cumpliendo de acuerdo con lo presupuestado, es el momento para tomar medidas correctivas adecuadas.